El branding sirve para que tu compañía, grande o pequeña, familiar o anónima, global o local, de servicios o de productos, tenga personalidad y conecte con los consumidores a través de un mensaje coherente y claro.

Branding, ese término en inglés del que quizás no hayas oído hablar pero que, por si todavía no lo sabes, es muy necesario para tu empresa y deberías empezar a incluirlo en tus planes de negocio. Detrás de esta palabra se engloban una serie de estrategias destinadas principalmente a consolidar tu marca en el mercado y, sobre todo, diferenciarla de la competencia. En resumen, el branding ayuda a que los consumidores te elijan y por lo tanto, tu empresa aumente los beneficios.

 

¿Cómo ayuda el branding al plan de negocio?

Una empresa puede “circular” en el mercado, pero si no tiene algo que la identifique entre los demás, el negocio seguramente caiga en el olvido, ya que los consumidores encontrarán otra marca que llame más su atención.

 

El branding es eso, una matrícula identificativa, que hace que tu marca o negocio este en la cima para que sea lo primero en lo que piensan los consumidores a la hora de elegir. No importa el ámbito de tu negocio, toda empresa es una marca, ya sea de paragüas, tuercas, coches o jabones ecológicos. En el momento que nace tu empresa, entras en la competencia del mercado. Puede que tengas un logotipo bonito, pero, ¿qué pasa con todo lo demás? El branding es más que un logo, es la impresión que deja tu marca en las personas.

 

El término branding significa “construcción y gestión de marca”, y engloba desde el diseño gráfico (logotipo, colores, tipografía, tarjetas de visita…) hasta el tono en el que te diriges al mundo, es decir, se encarga de que ese mensaje del que hablábamos antes, llegue de forma directa, diferente y coherente a tu público objetivo, esto incluye página web, redes sociales, documentos corporativos como powerpoints o emails… cualquier forma de comunicar que puedas imaginar y esté destinada a cualquier persona que pueda ser un cliente potencial. Se trata de definir qué y quién es tu negocio, consolidar una estrategia con objetivos, y así, captar clientes de forma precisa.

 

“No se puede destacar sin atributos propios: sé original, sé tú.”

 

Vivimos en un mundo saturado de información, las nuevas tecnologías ponen al alcance de todos una cantidad enorme de información de forma rápida e inmediata. Esto es un arma de doble filo si no se utiliza de forma precisa, ya que los usuarios pueden comparar al momento un montón de marcas tan solo buscando en internet, y si tu marca no está dentro de ese “top”, entonces… tienes un problema!

El branding ayuda a que tu negocio tenga una imagen profesional y acorde al mercado actual, como se suele decir: “todo entra por los ojos”. La primera impresión cuenta, y mucho. Ya no solo sirve una imagen cuidada con colores bonitos, el consumidor tiene que ver, sentir y creer, que tu marca es como dices que es, de lo contrario, se buscará a otra. El branding cuida lo que tu marca comunica, gracias a una estrategia definida.

 

“Los negocios que triunfan no son negocios descuidados. Cuida la imagen de tu marca.”

 

Vamos a poner un ejemplo sin caer en una gran compañía como Nike, Cola Cola o Starbucks, ya que no es necesario contar con un presupuesto de miles de euros para tener una marca sólida y coherente:

 

-Imaginemos una empresa de construcción familiar, que llevan años en el negocio y cuentan con mucha experiencia.

Esta empresa trabaja de forma profesional y con materiales de calidad, pero… el boca a boca ya no sirve, con un solo click puedes encontrar 20 empresas que hacen lo mismo, necesitan seguir creciendo para mantener o aumentar las ganancias. ¿Cómo compite frente a otras empresas del mismo ámbito o más baratas?

El branding estudia el mercado, busca huecos y puntos débiles para poder posicionar tu empresa entre las demás. Enfatiza los valores de tu marca de forma precisa y profesional, marca un rumbo para que tu empresa crezca. Se adapta al mundo real en el momento actual.

 

“Juega tus cartas de forma inteligente, explota el potencial de tu negocio.”

 

Existe un argumento muy común entre quienes creen que su empresa no necesita una estrategia de branding: “a mí ya me van muy bien las cosas así, no necesito cambiar”. Sin embargo, el mercado no está quieto, la competencia no está quieta, los consumidores no están quietos. Si cuando fundaste tu empresa hubieras tenido la misma actitud, ¿dónde estarías ahora? El mundo progresa y avanza, y cuando una empresa empieza a pensar que ya no le quedan metas, que las cosas “ya me van muy bien”, que no hay espacio para conseguir más, crecer más o ser más fuerte, se estanca y está dando el primer paso hacia el fracaso.

 

“Arriésgate a cambiar continuamente, porque tu entorno cambia continuamente.”

 

Desde AEDHE, ponemos a disposición de las empresas un servicio de consultoría y branding completo, que engloba diseño gráfico, estrategia, imagen corporativa, diseño web, posicionamiento y cualquier duda que te pueda surgir respecto a tu negocio.

Ofrecemos un primer asesoramiento gratuito para que puedas ver en qué punto se encuentra tu negocio y cómo se puede mejorar ¡Contáctanos sin compromiso!

 

 

Fdo. Carla Méndez – Asesora del departamento Branding de AEDHE

https://www.linkedin.com/in/carla-méndez-garcía-b13961142/ 

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