El viernes 29 de noviembre volverá la cita anual del Black Friday y al lunes siguiente el Cyber Monday. En esos días, los operadores logísticos miden sus capacidad de adaptación a uno de los mayores pico de demanda del año, una cita con las compras que en Europa era absolutamente desconocido diez años atrás. Afrontar estos volúmenes en apenas unos días genera un aumento de costes para las empresas del sector logístico. En una jornada sobre el Black Friday, los operadores han subrayado que estos altos picos de demanda no compensan los costes que deben afrontar, pero la situación les obliga a adaptarse o dejar escapar volúmenes y clientes en unos días de vorágine consumista.

Según los ofrecidos, se repartirán de media unos 2,5 millones de paquetes al día durante las semanas posteriores al Black Friday, el 10% más que en el mismo periodo del año pasado. Por ejemplo, para el Cyber Monday, se moverán unos 3,5 millones de envíos. Para afrontar este gran volumen de pedidos, los operadores y retailers han anunciado estar preparándose para ello desde el mes de julio, y otros, incluso desde el Black Friday celebrado el año pasado.

LA DIGITALIZACIÓN COMO MOTOR DE CAMBIO

La digitalización es una herramienta que contribuye a la gestión del talento y a la de grandes campañas de consumo, entre otros muchos usos. Los operadores necesitan realizar grandes inversiones tecnológicas para adaptarse a estos nuevos entornos.

Las nuevas tecnologías han impulsado de manera exponencial el comercio electrónico a través de los pagos digitales, la automatización de bots basados en datos del cliente para ofrecer recomendaciones de compra, la inteligencia artificial al servicio de la autogestión, y demás usos.

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